jueves, 15 de febrero de 2018

Va de sombras

Sombra de árbol tocando sombra de estrella a pesar de que la sombra de farola se meta donde no la encienden y a todo esto la acera no dice nada y mi sombra ni hablamos. 


domingo, 11 de febrero de 2018

Los buenos propósitos


Acabar un año embarcando los buenos propósitos
en el primer vagón del año siguiente.
Ansiar la puesta en marcha de la locomotora
y, cuando esto sucede,
descubrir que el tren va en el sentido contrario
al que imaginábamos,
por lo que los buenos propósitos viajan
en el último vagón.
Avanzar poco a poco para recorrer
todo un país.

lunes, 29 de enero de 2018

Canal centrifugándose



En la casa del silencio
no se están muriendo, lo sé,
porque las cortinas están abiertas
y hay periódicos de hoy.
Estaba deseando llegar, tumbarme.
He hecho un largo viaje,
he estado tanto tiempo fuera de esta ciudad
que parece otra.
Mi habitación tiene un balcón
desde el que veo que la calle
es un raudal de agua verde embravecida y ruidosa
que golpea violentamente las fachadas
estrellando contra sus ladrillos a los peces
que no pueden luchar contra ella
porque forman parte de ella.
Aquí voy a dormir,
en este canal centrifugándose
sin góndolas posibles, con este escándalo.
Miro a lo lejos para saber si el raudal termina
y lo que veo es una montaña de piedras
adonde también llega el agua.
Sé que va a ser difícil descansar aquí
pero no quiero irme nunca.



De "¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud?"





domingo, 7 de enero de 2018

Corazones de piedra




A María Rosa García, a su empuje

Conocí a una mujer
que, caminara por donde caminara,
siempre encontraba a su paso
corazones de piedra.
Subíamos la misma vereda de la misma colina
a la misma hora, todas las tardes.
¡Mira esa piedra con forma de corazón! –decía, de pronto,
y se detenía a recogerla, y después otra, y otra más…
Yo no las veía si ella no las señalaba.
Las únicas que salían a mi encuentro
tenían formas de masas encefálicas,
y jamás cogí ninguna
porque jamás ninguna me dijo nada.
Cuando bajábamos la misma colina
por la misma vereda a la misma hora,
cada una desde un planeta diferente,
ella tenía
las manos llenas de corazones
y yo
el corazón lleno de piedras.

viernes, 5 de enero de 2018

El 18, el 9, el 31, el 33, el 17, el 8, el 5, el 19 y el 1

Me gusta el número 9 para este 18. Tenía intención de hacer muchas cosas el 31 del 17, entre ellas escribir unas líneas en el blog, pero al final la calle me pudo y la tarde me confundió. Y luego llegó el 18 de golpe y porrazo y me ha costado asimilar su presencia. Pero bueno, 18, ¿qué pretendes?, ¿hacerme más tardía de lo que soy? -le pregunto, envalentonada. El 18 es muy así y no responde si alguien le está mirando, y no puedo evitar mirarle fijamente ahora que he comprendido que es él, que está aquí, que ya no hay marcha atrás. Vamos, que tonta no soy, que yo con cinco días que me repitan las cosas me doy por enterada. Me gusta el 9 para el 8 porque es su caricatura incompleta, más hermosa, más dinámica.  Y me gusta el 9 para el 18 porque es su mitad cíclica. Los propósitos que me he fijado para otros años y que han estado en mi mano, los he cumplido. Los que dependen del azar, casi nunca, porque lo mío no es el azar sino el destino. Compré lotería de navidad y no me ha tocado ni un mísero reintegro. Así que ya no compro más. Al niño que le den. A las mujeres, que dejen de matarlas. Y a vosotros que os den amor, mucho amor. Y a mí también. Más abajo, fotografía de un 9. Me costó que se quedara quieto. A ver qué pasa a partir de este 5 que me tomo como un 1. Para el 19 no sé qué número me gustará. El 33.


miércoles, 20 de diciembre de 2017

La fórmula


Que no descubran la fórmula. Que no sea tan fácil como embadurnar con ella las estatuas, los tejados, los balcones, las farolas, los árboles, las cornisas. Que no la descubran. Que no sirva para evitar que las palomas se posen en las farolas, los tejados, las cornisas, los balcones, los árboles, las estatuas. Que no sea la manera de librarse de la suciedad que generan. Que no se descubra. Que no sean las nubes, gracias a la fórmula, los únicos lugares donde se puedan posar las palomas. Quién saldría entonces a la calle. Quién, cuando llueve.

martes, 12 de diciembre de 2017

Secret garden






Secreto que eres jardín
en el momento abierto de los árboles.
El silencio angular del sol
confirma que la vida es vieja,
que es un arbusto de espaldas.
La pierna derecha del tiempo
es la leña atravesando
la alambrada de la nieve.
Ni lo rugoso ni el fondo del mar
son la verdad ahora.


(La pintura inspiradora de estos versos, Secret Garden, es de Jesús María Cormán)