lunes, 13 de marzo de 2017

A la posteridad


Avisaron que venían y te ensañaste con una pregunta: ¿Por qué, por qué, por qué…? Habías publicado libros, eras ilustre. Creías que eso sería suficiente para pasar a la posteridad. Llegaron. Bombardearon tu mundo y el de los demás. Destruyeron las bibliotecas y las librerías. Destruyeron todos los lugares donde había libros tuyos y donde no; destruyeron tu casa con tus manuscritos y tu ordenador, destruyeron tus plazas y tus bares. Bombardearon los nodos de comunicaciones y los centros de almacenamiento y distribución de la información: de nada sirvió que tuvieras una copia de tus escritos en la nube: destruyeron la nube. No ha quedado rastro de tu obra, no hay ninguna prueba física ni virtual de que hayas dedicado tu vida a la escritura. Están aquí, a tu lado, te van a degollar. Y en el futuro, si es que hay futuro, nadie sabrá cuánto, cuánto, cuánto escribiste sobre ti.

jueves, 2 de marzo de 2017

Cereal




Echó los cereales en el tazón de leche.
Los movió, los movió, los movió.
Se fue el sol y vinieron las bombillas.
Los hundía con la cuchara hasta el fondo.
Todavía no –decía.
Llegó el otoño y se fue, impuntual como siempre.
Les falta un poco –cantaba.
Pasó la quinta guerra mundial y un perro detrás.
Ahora –dijo.
Los cereales eran tan finos y translúcidos
como sábanas para peces.
Así es como le gustaban.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Centrifugados vuelve a la carga (frontal)

La tercera edición de Centrifugados se celebra este próximo fin de semana, del 24 al 26 de febrero, en Plasencia. Podéis ver el fantastiquísimo programa aquí, y escuchar la entrevista que hizo al respecto Olga Ayuso a José María Cumbreño en el programa de Agitación y Cultura, aquí. Os esperamos con los libros abiertos :)

domingo, 19 de febrero de 2017

Piscina o ventana



 A Eva Hidalgo

Estaba escribiendo una columna
o un carril:  algo estrecho.   Eva
saltaba y saltaba  pero no podía 
verla porque  las columnas   son
opacas    y     los   carriles   son
independientes   y  además,  no,
no   tienen   orejas.   Eva quería     
decirme “hola”  y  contarme una 
historia y entonces le di de comer anchura
a la columna o al carril, y le di luz y espacio
a la columna o al carril y la hice no rectangular sino cuadrada,
es decir, que de ser columna independiente pasó a piscina llenita de palabras, 
y de ser un carril opaco pasó a ventana traslúcida y entonces fue cuando vi a Eva en el bordillo. Escuché cómo me llamaba y la invité a saltar y eso hizo: saltar. Eva saltó sin saber si lo hacía a una piscina o a una ventana pero, fuera lo que fuera, era transparente y ancha, y tenía un montón de palabras. Ya en la piscina, Eva no era Eva sino su historia. Y su historia  nadando  era  la  amplitud  y  era el verano.